Hacia algún lado
El Estado Mexicano se encuentra torpemente sustentado sobre bodrios ideológicos innegables, de ahí, que se ha hecho imposible encontrar, dentro de ésta crisis de gobernabilidad, un proyecto serio de nación.
A qué me refiero con bodrio ideológico: baste con analizar los nombres de los principales partidos políticos de éste maravilloso país.
Partido Acción Nacional: Cuando por Acción se entiende actividad, es estúpido pensar que se trate de un Partido surgido del conservadurismo de ultraderechista. Y quien diga que eso quedó en el pasado que vaya y le diga a monse?or Abascal cuál es el pedo.
Partido Revolucionario Institucional: Que yo sepa, una revolución se trata precisamente de poner en tela de juicio las instituciones y las ideas, y de hecho, de mandarlas al carajo.
Partido de la Revolución Democrática: Lo mismo del anterior (finalmente surge de ahí), una revolución consiste en, a través de mecanismos alternos poco congruentes con los procesos democráticos, se instaura un nuevo orden. Cuando la Democracia se agota, entonces tenemos revolución.
Los demás partidos fungen como las putitas de éstos tres, así que no vale la pena mencionarlos. No tienen siquiera una verdadera ideología, o por lo menso, no la ejercen.
La debilidad conceptual de fondo en las instituciones y nuestra democracia mitotera pseudoincluyente, han hecho mella en la gobernabilidad de éste país de tal forma, que cualquier decisión que deba tomarse es postergada y postergada y postergada ?PORQUE NADIE TIENE LOS SUFICIENTES HUEVOS PARA TOMAR UNA PINCHE DECISIÓN!
O peor, somos demasiado pendejos como para darnos cuenta de que nos está cargando la chingada.
El país necesita de un rumbo claro, si quiere tirarse al neoliberalismo, que mande a la mierda su pasado y sus instituciones proteccionistas. Si quiere un desarrollo social, que deje de hacerse chaquetas mentales con el primer mundo y se ponga a hacer algo por el 50% de la población que vive en la mierda.
No hay qué pensarle mucho, sólo hay que elegir a dónde ir, y después (mira nada más que difícil) ir para allá.
Un proyecto de nación. Realizable, y que se afronte con todas sus consecuencias.
A qué me refiero con bodrio ideológico: baste con analizar los nombres de los principales partidos políticos de éste maravilloso país.
Partido Acción Nacional: Cuando por Acción se entiende actividad, es estúpido pensar que se trate de un Partido surgido del conservadurismo de ultraderechista. Y quien diga que eso quedó en el pasado que vaya y le diga a monse?or Abascal cuál es el pedo.
Partido Revolucionario Institucional: Que yo sepa, una revolución se trata precisamente de poner en tela de juicio las instituciones y las ideas, y de hecho, de mandarlas al carajo.
Partido de la Revolución Democrática: Lo mismo del anterior (finalmente surge de ahí), una revolución consiste en, a través de mecanismos alternos poco congruentes con los procesos democráticos, se instaura un nuevo orden. Cuando la Democracia se agota, entonces tenemos revolución.
Los demás partidos fungen como las putitas de éstos tres, así que no vale la pena mencionarlos. No tienen siquiera una verdadera ideología, o por lo menso, no la ejercen.
La debilidad conceptual de fondo en las instituciones y nuestra democracia mitotera pseudoincluyente, han hecho mella en la gobernabilidad de éste país de tal forma, que cualquier decisión que deba tomarse es postergada y postergada y postergada ?PORQUE NADIE TIENE LOS SUFICIENTES HUEVOS PARA TOMAR UNA PINCHE DECISIÓN!
O peor, somos demasiado pendejos como para darnos cuenta de que nos está cargando la chingada.
El país necesita de un rumbo claro, si quiere tirarse al neoliberalismo, que mande a la mierda su pasado y sus instituciones proteccionistas. Si quiere un desarrollo social, que deje de hacerse chaquetas mentales con el primer mundo y se ponga a hacer algo por el 50% de la población que vive en la mierda.
No hay qué pensarle mucho, sólo hay que elegir a dónde ir, y después (mira nada más que difícil) ir para allá.
Un proyecto de nación. Realizable, y que se afronte con todas sus consecuencias.
