jueves, octubre 21, 2004

Sí, así­ como lo oyen

Proclama de un adversario al gobierno de Estados Unidos

"Puesto que usted ha decidido que nuestra suerte está echada, tengo el placer de despedirme como los gladiadores romanos que iban a combatir en el circo: Salve, César, los que van a morir te saludan. Sólo lamento que no podría siquiera verle la cara, porque en ese caso usted estarí­a a miles de kilómetros de distancia, y yo estaría en la primera línea para morir combatiendo en defensa de mi patria"


Y sí, Fidel Castro se cayó y se rompió la madre en ocho cachitos.

Pero no se rompió la boca.