domingo, septiembre 19, 2004

El segundo segundo

Recorro tu rostro como si fuera mi patria
y reconozco mi hogar entre tus labios.

En tus ojos alabo a un Dios que no me miente;
¡Mi Amor!, ¡yo quiero quedarme en un beso para siempre!

Excepto por dos segundos.

Y en esos dos segundos arrancados a la eternidad de tu beso,
decirte mil veces que te amo y que te quiero.

Eso en el primer segundo.

En el segundo segundo, te lo quiero decir otra vez.